La música seductora de las máquinas tragaperras

 

Vamos a pensar un momento sobre quiénes se ponen delante de las conocidas máquinas tragaperras; normalmente son persona que no visitan casino para jugar a la ruleta y menos sentarse en una mesa de Black Jack, no, su perdición son estas máquinas que causan una de las ludopatías más extendidas en nuestro país.

 

Con sólo introducir una moneda y tirar de una palanca o apretar un botón, descubrimos si nuestra situación financiera mejora de inmediato o, por el contrario y como suele ocurrir, somos unos euros más pobres.

 

Hay una gran variedad de maquinas recreativas Barcelona, en Madrid, Sevilla, en todas las ciudades, pueblos y barrios, etc. Todos hemos visto estas máquinas en un casino o un bar y hemos escuchado lo que todas estas tragaperras tienen en común: una cantinela electrónica de feria, pitidos, indicaciones como “avance” etc, por no hablar de las luces que se unen a los festivos sonidos cuando toca bote. La verdad es que nos recuerda un poco a la época de los 80 ¿verdad?

Pues bien, nos vamos a fijar en esta música que, aunque parezca muy monótona, un estudio de la Universidad de Waterloo demuestra que están hechas para seducir al jugador y es capaz de emitir una media de 400 sonidos distintos.

 

Cuando se gana, una explosión de sonido y de luz hace creer al jugador que ha ganado más de lo que en verdad ha ganado. De hecho, las máquinas recreativas más ruidosas son las mejor valoradas por los consumidores con independencia del número de premios que entregan.

 

Este invento no es nada nuevo, de hecho se usa desde 1900, música y sonidos que recuerdan las ferias y tómbolas de nuestras fiestas de pueblo. El sonido contribuye a que el placer que proporciona el juego sea mayor y que la sensación de sentirse ganador crezca. Claro está pues que esta música también contribuye a la ludopatía engañando sobre las probabilidades de ganar de los consumidores, haciéndoles aumentar su persistencia y esperando a que caiga el bote.

 

En España se juega, y mucho, somos un país particularmente afectado por la ludopatía. No sólo estamos hablando de máquinas tragaperras, sino de juegos de azar en general como lo son la lotería o la primitiva. Somos jugadores a pesar de las pésimas probabilidades de obtener algún premio. Así que ya sabéis, como se dice, juegue con responsabilidad.